En la búsqueda de la libertad financiera, de conseguir ingresos pasivos adicionales que nos hagan menos dependientes del trabajo, invertir en un bien inmobiliario como una forma de generar ingresos pasivos, puede ser una gran inversión.

En el caso del alquiler estacional, se pone una nueva vivienda en alquiler, se genera trabajo en su(s) reforma(s) y los turistas, si la eligen, es porque les ofrece un valor superior al de un hotel. Como bien se menciona en el vídeo del post ¿cómo calientas un biberón en una habitación de hotel?

Pero ahí están los problemas, las industrias tradicionales que quieren conservar su cuota de mercado, no adaptándose o haciendo las cosas mejor, si no mediante regulaciones que les aseguren su trozo del pastel.

Si bien el vídeo muestra una visión sesgada, yo estoy de acuerdo con su idea: es un sector que se debe regular para ofrecer más alternativas al consumidor, no prohibirse o regularse intencionadamente para imposibilitar el desarrollo de esta actividad y así servir a los intereses de terceros.