En los EE.UU., por debajo de 60.000$ anuales la gente tiende a ser más infeliz, por encima de esta cifra, la curva del aumento de la felicidad se convierte en una línea horizontal. ¿Qué está pasando? El dinero no compra experiencias de felicidad, pero la falta de dinero si que compra miseria, y podemos medir esa miseria con mucha claridad.

Daniel Kahneman

La motivación inicial de hacer el MBA Personal era la de ayudarme a progresar no solo en mi trayectoria profesional, si no también en mis inversiones o en emprender para generar ingresos pasivos.

Por ello, tras la crónica de “Pensar rápido, pensar despacio” de Daniel Kahneman, y considerar que es un libro bastante denso, he decidido poner aquí una lista escueta de 9 puntos que te ayudarán a mejorar tu toma de decisiones en el mundo de los negocios sin que tengas que leerte el libro.

#1. En una reunión donde se va a debatir un tema importante, los participantes han de escribir en una hoja su punto de vista y por qué antes de entrar para evitar influencias por anclaje.

Sólo así conseguirás una reunión lo más enriquecedora posible. De lo contrario la opinión de los participantes se verá rápidamente influenciada por los primeros en ofrecer su punto de vista.

#2. ¿Es la muestra de este experimento lo suficientemente grande para apoyar su hipótesis?

Muchas veces leemos que gestionar a tus empleados de esta u otra forma es la mejor manera de retener el talento según un estudio, pero si indagamos en el experimento veremos muchas veces que se trata de “marketing científico”. Antes de creernos cualquier estudio que vaya a influenciar nuestros actos, conviene profundizar y asegurarnos de que la muestra utilizada es representativa. Y cuando no sepas cómo de representativa es la muestra, experimenta, pero no lo tomes como un dogma de primeras.

Aquí os dejo un vídeo de TED de Ben Goldacre combatiendo la mala ciencia.

#3. En una negociación, cuando la otra parte haga una oferta numérica muy alejada de tus expectativas, no ofrezcas una cifra opuesta pues romperá la negociación. En su lugar, pide a la otra parte que retire dicha cifra antes de seguir.

Esto obedece a la norma del anclaje, si yo te pregunto: ¿Crees que Gandhi tenía más de 114 años al morir? Tu estimación de su edad será mucho mayor que si te hago la misma pregunta pero con 35 años. Si en una negociación te anclas a una cifra que no te conviene para nada, saldrás perdiendo.

#4. El mejor de los candidatos para tu empresa, es cierto que hizo unas entrevistas excepcionales, pero puede decepcionarte por culpa de la regresión hacia la media.

Muchas veces hacemos algo excepcionalmente bien o mal, pero eso no significa que esa sea la norma, probablemente con el tiempo volveremos a nuestro nivel de rendimiento “normal”. Por ello, conviene no poner demasiadas o demasiado pocas expectativas en eventos aislados.

#5. La mejora de las capacidades dependerá de la velocidad y la calidad del feedback.

Si quiero aprender algo, tendré que llevar un registro para saber cómo lo estoy haciendo (puede ser un registro mental). Si tardo mucho en saber si lo que estoy haciendo está bien o mal, mi mejora será mucho más lenta.
Cuando aprendemos con un profesor, éste nos dice rápidamente y con un punto de vista externo al nuestro, cómo lo estamos haciendo, por eso aprendemos mucho más rápido. Aprenderemos todavía más si el profesor es bueno, es decir si nos da un feedback de calidad en muy poco tiempo.

#6. Si contratas a un consultor con experiencia en tu problema, pero las condiciones de tu entorno son nuevas para él, probablemente su experiencia no te valdrá.

La experiencia está totalmente ligada a las condiciones de contorno. Esta idea queda apoyada por el punto #5.

#7. Nuestra conciencia está más atraída por evitar pérdidas que por lograr ganancias.

Las perdidas o las ganancias son medidas relativas. Relativas frente a un status quo o frente a un objetivo planteado.
Aquí está la clave del asunto, en un status quo sólo si pierdes algo estarás motivado para tomar una acción que te haga volver a la situación de partida. Si por el contrario te planteas un objetivo, no lograrlo será una perdida. Por eso los objetivos son herramientas tan poderosas para motivarte y avanzar.

#8. Un inversor que mire con menor frecuencia sus inversiones, obtendrá mayores beneficios reduciendo su exposición a pequeñas pérdidas que le eviten tomar decisiones erróneas.

En relación con el punto #7, si ves que empiezas a perder en bolsa por mirar tus acciones cada 5 minutos, tu cerebro tendrá más probabilidades de tomar decisiones erróneas.

#9. Si piensas en una sonrisa, probablemente tu felicidad aumente.

Esto que suena tan cursi, en realidad es importante pues nuestras decisiones están directamente relacionadas con nuestra fuerza de voluntad.
Sonreír es algo que he probado al hacer ejercicio y funciona, podrá parecer una chorrada, pero si sonrío cuando hago ejercicio mi motivación aumenta. Lo mismo sucede cuando tratas con alguien, si lo haces sonriendo verás una diferencia.
Dale Carnegie, escritor influyente en la vida de Warren Buffett, también dedica todo un capítulo a la importancia de sonreír en su libro “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas”.

 

Si tú también te has leído el libro, ¿añadirías algún punto importante?

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